Hace unos cuantos días, el Instituto del Color Pantone reveló el que, después de un amplio estudio de tendencias en moda, diseño y arte, va a ser el color del año. Este honor ha recaído en el 15-0343, el llamado verde Greenery, que  literalmente se traduce como verdor o follaje. Toda una declaración de la tendencia a valores naturales, frescura y positividad por la que las grandes marcas y el mundo del diseño y decoración van a apostar este año.

 

Si en el 2016 la selección de Pantone tuvo como novedad dos colores en vez de uno (Rose Quartz y el Serenity) que evocaban la calma y el relax, el actual opta por el color neutro de la naturaleza, un tono versátil, vivo y ‘trans-estacional’ que se presta a muchas combinaciones cromáticas.

 

En declaraciones de Leatrice Eiseman, directora ejecutiva del Instituto del Color Pantone para el New York Times, comentaba: “Sabemos el tipo de mundo en el que estamos viviendo ahora mismo: uno muy estresante y tenso”, “este es el color de la esperanza y de la conexión con la naturaleza. Este tono hace referencia a las palabras ‘re-‘, es decir, regenerar, refrescar, revitalizar y renovar. Cada primavera se da paso a un nuevo ciclo y con él surgen nuevas oportunidades. Queríamos encontrar un color que reafirmara la vida”.

Estos mismos valores de positividad, renovación y versatilidad del verde son los que hemos querido reflejar en nuestra nueva imagen de marca con la que arrancamos el pasado 1 de Diciembre. Un tono de verde vivo combinado con un gris plomo muy oscuro, que junto con los trazos sencillos y rectos de la tipografía simbolizan la profesionalidad, metodología y unidad de nuestra filosofía de trabajo. Una combinación entre lo que es fijo y se mantiene y lo que evoluciona, aquello que nos hace seguir avanzando y progresando.

 

Estos valores del verde son los que cualquier persona o empresa busca en su lucha por alcanzar el éxito. Ahora más que nunca, hay que tener un poco de Greenery en nuestra mente, siendo positivos, abiertos y versátiles. Ese es el camino.